
Palabras escritas por nuestra Directora, Vanessa Oniboni, sobre cómo y por qué empezó VPerú.
Ya no hay marcha atrás.
Hace tres años estaba en Barcelona con una buena amiga hablando sobre la posibilidad de traer el movimiento V-Day a Perú. Ambas, habiendo vivido una experiencia de abuso cuando éramos niñas, veíamos importante crear una plataforma para que las mujeres y niñas de nuestro país convirtieran su dolor en fuerza.
Hoy es un hecho.
Gracias a la fuerza del equipo VPerú hemos convertido esta idea en realidad. Hemos hecho posible que del 22 al 28 de noviembre unamos a miles de peruanxs para celebrar a la mujer como nunca antes se había hecho. Con amor, hemos asegurado que no vamos a detenernos hasta que la violencia termine.
Gracias a cada una de las personas que participó, hemos llegado a miles de peruanxs durante las actividades de la semana, superando todas las expectativas. Hemos conseguido que cada actividad sea especial, que la experiencia de participar en la primera edición de VPerú fuera única y que todxs lxs participantes hayan salido cambiadxs — tomando conciencia sobre la importancia de valorar y respetar a las mujeres y con una nueva actitud social frente a la violencia contra mujeres y niñas.
Hemos sensibilizado y educado a miles de personas y hemos cumplido nuestro pronóstico de recaudación para los refugios de RECARE. Y ahora, recuperándonos del éxito enorme que ha sido producto de un gran trabajo, se trata de que personas como tú y como yo continuemos con el trabajo, con acciones en nuestro día a día o replicando nuevos eventos VPerú en todo el país.
No tengo cómo agradecer el tiempo y esfuerzo puestos en VPerú. Sólo puedo compartir mi alegría y la de muchas otras personas que se han visto beneficiadas con nuestro trabajo y decir que, sí, lo hemos conseguido, y no vamos a detenernos hasta que la violencia termine!
Cuando comencé con este proyecto lo que más me impactó fue ser testigo de la gran discriminación que existe entre las mismas mujeres en nuestro país. Me entrevisté con diferentes mujeres y casi siempre encontraba la misma actitud. Una desintegración en la unión entre mujeres peruanas, mujeres que juntas pertenecen a un país de úteros rotos, de vaginas violentadas, mujeres que juntas comparten la tácita obligación de silenciar su dolor, mujeres que tienen que enfrentarse, todavía hoy, a grandes faltas de equivalencia con respecto a sus derechos y oportunidades, y eso me pareció terrible.
En la primera edición de VPerú nos hemos enfocado en eso, en construir un puente para unir a las mujeres: mujeres libres, hermosas y conocedoras de sus derechos. Porque esa ruptura en la identificación entre mujeres peruanas es nuestra principal debilidad.
Y VPerú existe no sólo para denunciar las atrocidades e injusticias que se cometen y se han cometido contra las mujeres en nuestro país: los casos de esterilización inducida, las víctimas de violencia sexual en el conflicto armado, el tráfico de niñas de la selva, las altas tasas de feminicidio, la inminente violencia doméstica que acosa a todas las mujeres peruanas, la falta de oportunidades y espacios para que las mujeres se puedan desarrollar plenamente, múltiplemente. No, no existimos sólo para eso, sino para celebrar todo lo que una mujer puede ser, para forjar un segmento conector entre las diferentes mujeres del Perú, para forjar un puente, un vínculo de unión que celebre la diferencia al mismo tiempo que nos empodera. Porque para nosotras la única manera de detener la violencia contra mujeres y niñas en nuestro país es que juntas tomemos conciencia de este problema y cambiemos la actitud prevalente: en el caso de VPerú lo hacemos a través del arte y la acción.
Desde que iniciamos este proyecto, la acogida que hemos recibido ha sido inmensa. VPerú está tejiendo una red de hombres y mujeres con mucha pasión, dispuestxs a romper el silencio y a convertir el dolor en fuerza. Porque para luchar por cualquier causa debemos empezar con el activismo personal. Cambiar nuestra forma de pensar, colaborar con la educación y promover el diálogo y el debate abierto. Cuántas mujeres tenemos una historia que contar, una historia de placer, de dolor o de violencia. Cuántas mujeres silenciadas necesitan una voz.
La primera piedra ya esta puesta, ahora te toca a ti.
Gracias, una vez más, por todo.
Vanessa Oniboni
Directora VPerú / Activista V-Day
